A pesar del aumento de las barreras comerciales, las perspectivas de negocio de las empresas exportadoras alemanas son actualmente menos pesimistas que en los dos últimos años. Los puntos positivos se encuentran sobre todo en las expectativas favorables para los negocios en India y América Latina. Este es uno de los resultados de la encuesta empresarial “Going International”, que la DIHK, con sede en Berlín, presentó recientemente. En la encuesta participaron 2,400 empresas alemanas con actividad internacional. El sondeo se realizó del 2 al 13 de febrero de 2026, es decir, antes del conflicto en Oriente Medio.
No hay alivio en cuanto a las barreras comerciales para las empresas alemanas en sus negocios en el extranjero. Estas han alcanzado un nivel récord (69 % frente al 58 % anterior). Las tensiones geopolíticas y el creciente proteccionismo de muchos países están provocando cambios en el sistema de comercio mundial. El alejamiento progresivo del libre comercio afecta duramente a la economía alemana orientada a la exportación, especialmente a las pequeñas y medianas empresas.
Casi dos tercios de las empresas alemanas se enfrentan a aranceles más altos en sus negocios en el extranjero; en este contexto, los aumentos arancelarios en el comercio con Estados Unidos son el principal tema. Además, en sus actividades internacionales, las empresas perciben barreras comerciales no arancelarias en forma de normativas locales de certificación o mayores requisitos de seguridad (51 % y 37 %, respectivamente). Los controles a la exportación también representan un reto para más de un tercio (35 %) de las empresas, sobre todo en sus negocios con Estados Unidos (41 %) y China (29 %).
Al mismo tiempo, el 83 % de las empresas considera que las barreras comerciales “internas” en Alemania y Europa representan un desafío para sus negocios internacionales. La regulación en el mercado interior de la UE y las normativas alemanas actúan para muchas empresas como un freno. Ejemplos de ello son las obligaciones de diligencia debida y de reporte en las cadenas de suministro, los requisitos de la directiva de envases o el mecanismo de ajuste en frontera por carbono de la UE (CBAM). El 42 % de las empresas que señalan estos obstáculos internos tiene problemas en la gestión de sus operaciones internacionales, por ejemplo debido a largos tiempos de aprobación en la Oficina Federal de Economía y Control de Exportaciones (BAFA) o a procedimientos complejos en la gestión aduanera.
Descargue el informe aquí (disponible en idioma inglés)