La modernización del acuerdo comercial entre la Unión Europea y México llega en el momento justo, dadas las tensiones actuales en el entorno económico y de política comercial. México se ha convertido en las últimas décadas en un socio económico clave para la economía alemana en América Latina. Además de la cooperación industrial, ahora podrá ampliarse especialmente la colaboración para nuestras empresas en áreas importantes como los servicios y las compras públicas.
El acuerdo modernizado va mucho más allá del convenio vigente desde el año 2000, que se centraba principalmente en el comercio de bienes. En el futuro, por ejemplo, se regularán de manera integral y actualizada sectores como los servicios financieros, el comercio electrónico y el comercio agroalimentario. Además, el acuerdo ofrecerá un mejor acceso a materias primas críticas, fortaleciendo así a industrias estratégicas en Europa.
Al mismo tiempo, el acuerdo envía una señal internacional: el libre comercio y la cooperación económica siguen siendo posibles incluso en tiempos difíciles. Especialmente para las empresas exportadoras alemanas, el acuerdo genera nuevas oportunidades y una mayor certidumbre para la planeación. México es, por mucho, el principal destino de las exportaciones alemanas hacia América Latina. Por ello, ahora es fundamental una rápida ratificación por parte del Parlamento Europeo, para que las empresas puedan beneficiarse cuanto antes de las mejores condiciones de acceso al mercado.
La economía alemana también sigue con gran atención las conversaciones sobre el futuro del acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC). Una posible terminación del tratado afectaría especialmente a aquellas empresas alemanas que dependen de cadenas de suministro estrechamente integradas en América del Norte. Asimismo, una mayor alineación de las políticas comerciales de México y Canadá con las de Estados Unidos podría dificultar en el futuro el acceso al mercado para las empresas alemanas. De hecho, los recientes aumentos arancelarios al acero por parte de ambos países, equiparados a los aranceles externos estadounidenses, ya están limitando el comercio exterior, en parte también con la UE. En este contexto, la UE debería insistir en el cumplimiento de los acuerdos establecidos.
En 2025, Alemania exportó bienes por un valor de 15.6 mil millones de euros a México, mientras que las importaciones provenientes de México ascendieron a 9.5 mil millones de euros. Con ello, México ocupa el lugar número 24 entre los socios comerciales más importantes de Alemania a nivel mundial.