El pasado 3 de abril de 2026 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones de la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial (LFPPI). La reforma introduce cambios relevantes orientados a modernizar el sistema, fortalecer la innovación y mejorar la competitividad de México.
Uno de los ejes centrales es la simplificación y agilización de los procesos de registro de patentes y otros derechos de propiedad industrial. Se incorporan mecanismos que buscan reducir tiempos de resolución y facilitar la gestión de solicitudes, con el objetivo de acelerar la llegada de innovaciones al mercado.
Asimismo, la reforma pone un énfasis especial en la transferencia de tecnología, promoviendo la colaboración entre empresas, universidades y centros de investigación. Con ello, se busca que la propiedad industrial no solo cumpla una función registral, sino que se convierta en un instrumento activo para el desarrollo económico y la generación de valor.
Otro cambio significativo es el fortalecimiento del papel del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), al que se le otorgan mayores facultades para intervenir en controversias, así como para fomentar la articulación entre los distintos actores del ecosistema de innovación.
En materia de protección, se incorporan nuevas conductas sancionables, entre ellas la denominada “mercadotecnia parasitaria” (ambush marketing), lo que refuerza la defensa de los derechos de propiedad industrial, especialmente en el contexto de grandes eventos internacionales.
(El presente texto fue generado con apoyo de la AI).