El valor de la industria automotriz alemana en México

Por Fabián Medina, Jefe de la Oficina del C. Secretario de Relaciones Exteriores

  • Fabian Medina

El “vochito” es uno de los buques insignia de la cultura popular mexicana actual. Prueba de lo anterior es que, en 2010, ocho artistas huicholes, bajo el auspicio del Museo de Arte Popular y de su patronato, tapizaron un Volkswagen Sedán ‘98 con más de 2 millones de chaquiras, creando un objeto de arte único: el “Vochol”. Desde hace casi diez años, este coche es un verdadero embajador de nuestro país.

La industria automotriz alemana tiene más de medio siglo en México. Este año se une una compañía más al grupo de empresarios y trabajadores que se benefician de los lazos que tenemos con esta industria. El jueves 6 de junio pasado tuve el honor de acudir en representación del secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard Casaubon, a la inauguración de la planta automotriz BMW, que está a 35 kilómetros de la ciudad de San Luis Potosí. Con una inversión inicial de mil millones de dólares, se trata de la primera planta del fabricante alemán en México. Se construirán 175 mil vehículos al año y se generarán más de dos mil empleos directos y 32 mil indirectos.

Exitosas cadenas de valor

Casi dos mil empresas alemanas de múltiples sectores están establecidas en México. En 2017, Alemania era el cuarto lugar de destino de nuestros productos (2.1%). Más aún, casi 50% de ellos está constituido por coches y autopartes. La industria automotriz en México continúa creciendo con una reputación de estabilidad y desarrollo, a tal grado que para 2017 ya empleaba 839 mil 571 personas en sus diversos sectores.

El éxito de las cadenas de valor de las cuales México y Alemania forman parte es contundente. Hoy, ambos países estamos entre los cinco mayores exportadores automotrices. Las exportaciones mexicanas a Alemania en ese sector pasaron de 4 millones de dólares (USD) en 1995 a 4 mil millones en 2017.

México, testigo de los beneficios del libre comercio

México es, pues, testigo de los beneficios del libre comercio, de la cooperación internacional y de la buena voluntad alemana en fortalecer estos lazos. El año pasado, la canciller Angela Merkel, durante la ceremonia inaugural de la feria Hannover Messe 2018, en la cual México fue País Socio, anunció la modernización del Acuerdo Global México-Unión Europea. Este tratado podría entrar en vigor en un futuro muy cercano. Más de 200 empresas mexicanas estarían en condiciones de ingresar al mercado europeo este año, a partir de su participación en esa edición, y debido a la confianza que Alemania y el resto de la Unión Europea han brindado a nuestro país.

Este acuerdo no es el único logro de México con otras regiones. Hemos asegurado instrumentos y herramientas de certeza a la inversión extranjera con nuestros vecinos de Norteamérica (mediante el TLCAN, y pronto el T-MEC), así como de Sudamérica (por medio del Mercosur). Reconocemos el papel que desempeña Estados Unidos en la economía mexicana, al igual que en la alemana, como un socio comercial central. En 2018, por ejemplo, México exportó solamente a Estados Unidos 94 mil millones de dólares en vehículos y autopartes.

Confianza de las compañías alemanas en México

Los resultados nos respaldan. Vale mencionar que México ha logrado que las cadenas de valor en las que nuestra economía está inserta lo vuelvan altamente competitivo. En 2017 entraron 30 mil millones de dólares (USD) de inversión extranjera directa, de los cuales 45% se destinó a la industria manufacturera avanzada. Somos el mayor exportador de bienes manufacturados de alta y media tecnología entre todas las economías del G-20. Asimismo, tenemos 20 plantas automotrices fabricantes de equipos originales (OEM, por sus siglas en inglés) en todo el país.

La ciudad de San Luis Potosí es un puente que une el centro y sur con el norte del territorio nacional. Se encuentra a 400 kilómetros de nuestra capital – la distancia entre Múnich y Jena – y a poco más de 700 de la frontera con Estados Unidos – de Múnich a Bremen –. Esta ubicación privilegiada la sitúa como un centro logístico competitivo para numerosas compañías extranjeras. Además, la confianza invaluable que depositan las compañías alemanas en México es fruto del reconocimiento de nuestro compromiso con las condiciones laborales de los trabajadores y las posibilidades de crecimiento para las inversiones extranjeras directas en nuestro país.

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